Crónica de una pesadilla

Cuando entramos en el nuevo año 2020, no pensábamos que formaría parte del "libro negro" de la Historia del mundo, y mucho menos que pudiera afectar a nuestra Semana Mayor. 

El 2020 iba a ser en nuestras vidas un año nuevo en el que comenzar nuevas metas, propósitos de enmienda, corregir errores de años anteriores…etc. No obstante, se abrió paso una pesadilla con la que tendríamos que aprender a convivir, tal y como lo hacemos a día de hoy. Pero claro, esto es mucho más duro cuando toca el alma de creyente, y del cofrade.

Miembros de Policía Local y Guardia Civil de Utrera frente a la capilla de San Francisco.

Todo apareció de la semana de 9 al 14 de marzo del presente año. Se escuchaban noticias internacionales que podían hacer mella en la vida de nuestro país y así fue. El miércoles 11 de marzo y el jueves 12, comenzaban las noticias de suspensión de ensayos de costaleros. Ejemplo de ello fue la hermandad de Jesús Despojado o los Negritos en Sevilla, y el jueves 12 de marzo en Utrera se suspendieron el ensayo del Santo Entierro y los ensayos de la Hermandad de Jesús Nazareno. Fueron días en los que se sucedían las noticias de suspensiones, de momento, se hacía por prevención. 

El 13 de marzo, el arzobispo de Sevilla, D. Juan José Asenjo, como tal emitió un comunicado a su Archidiócesis firmado por su secretario D. Isacio Siguero. En dicho comunicado, se pidió en primer lugar una oración por los enfermeros y sus familiares, y por los difuntos, que por esta fecha no llegaba ni al 20% de lo que finalmente llegaría a ser en su totalidad meses después. Entre otras normas, se insta a las juntas de gobierno a suspender los diversos actos de cultos y se manda suspender cualquier acto de piedad popular. Debido a la implantación del estado de Alarma en España por el Gobierno de Pedro Sánchez el 14 de marzo, y a las palabras de expertos en materia sanitaria, el arzobispado “pasó el testigo” a los Consejos de Hermandades y Cofradías. No se podía salir de casa en 15 días prorrogables. 

La celebración de la Semana Santa con procesiones en las calles estaba en el aire puesto que, el estado de alarma se prolongaría cada 15 días en el caso de que la pandemia fuese a peor. A falta de mes y medio apróx. para la Semana Santa, había quienes esperaban con esperanza un feliz desenlace. De hecho, el alcalde de Sevilla, Juan Espadas llegó a pronunciarse en este ámbito para Abc de Sevilla con su conocida frase: “Tiene que venir la OMS para que se suspendan la Semana Santa y la Feria”. Otro ejemplo de esto son las palabras de Inmaculada Salcedo, Coordinadora del grupo de seguimiento del coronavirus en Andalucía, decía para Diario de Sevilla: “No es necesario suspender una Semana Santa. Pero hay prácticas como los besamanos que sí son un riesgo para el coronavirus”

Alejados de cualquier esperanza, algunas cofradías, antes de que el Consejo de su ciudad comunicaran algo, decidieron por sí mismas suspender sus salidas penitenciales. Esto fue el caso de la Cofradía de los Afligidos en Cádiz, entre otras. 

Pero nada más lejos de la realidad, el mismo 14 de marzo el Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla, y de Utrera seguidamente suspendieron la Semana Santa de 2020 en el formato habitual de la que todos gozamos cada año en la calle. Así pues, la celebración de la Semana Santa sería más íntima y personal, con seguimiento de eucaristías por radio y televisión. Si cada año es importante la labor de las televisiones locales en Semana Santa, este año lo ha sido aún más.

Cartel anunciador de Uvitel televisión para la Semana Santa de 2020.


Pero se abrió un nuevo elemento a tener en cuenta, las redes sociales de las Hermandades. Muchas fueron las que, en lugar de la salida penitencial suspendida, optaron por llevar a los hogares una estación penitencial distinta. Por poner ejemplo de esto, la Hermandad del Cautivo realizó un seguimiento en directo de lo que hubiera sido la subida del Señor a su paso procesional, y esto se hizo a través de imágenes y vídeos en tiempo real. Igualmente lo hizo el Jueves Santo en las horas que la cofradía estuviese en la calle. De otra forma lo hizo la Hermandad de la Vera-Cruz y Santo Entierro, que a través de Twitter y Facebook llevó un seguimiento de la salida penitencial en directo a través del rezo de Santo Vía-Crucis con imágenes y vídeos.



Un miembro de la Guardia Civil en el Carmen.
Otros como la Hermandad de los Estudiantes, pedían a sus hermanos a través de sus redes sociales que montaran altares en sus casas y lo compartieran por redes sociales con ellos.  Son muestras de la adaptación que ha tenido que sufrir la celebración de la Semana Santa en este sufrido año, pero que demuestra la capacidad de reacción y adaptación de nuestras hermandades para dar respuesta al vacío sentimental del pueblo.

El pueblo de Utrera, tal y como se vivió en otras ciudades como Sevilla, vivió con emotividad los días dela Semana Mayor. Muestra de ello fueron las estampas que todos tenemos en la mente, las docenas de claveles, rosas, iris o lirios que, espontáneamente iban dejando las fuerzas de seguridad a los pies de las puertas de los diferentes templos de Utrera. Estas muestras de fe, a menudo iban acompañadas de estampas de Cristo y su bendita madre o incluso de cartas cargadas de emotividad y esperanza que se dejaban a las puertas de los templos. 

El mejor recuerdo de esta Semana Santa fue para muchos el no sufrir directamente el daño del virus en forma de enfermedad. Y seguido de esto fue el poder haber vivido con mayor intimidad y de forma diferente, la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, el Salvador. 

En definitiva, hemos vivido una Semana Santa muy diferente, donde los medios de comunicación (con el seguimiento de la Eucaristía y los Oficios), a la vez que las imágenes y vídeos, han protagonizado un vacío emocional que todo creyente ha calmado una vez que ha vuelto a ver a sus imágenes devocionales en la casa de Dios.

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